“Mi intención siempre es ponerme en contacto con esas energías que operan detrás de lo visible, tratar de descifrar aquello que flota en el aire y que penetra en nuestra piel imperceptiblemente, dejando huellas difíciles de rastrear. El drama cotidiano que existe en cada instante entre lo sagrado y lo mundano expresado a veces en un rostro, un gesto o una acción involuntaria es lo que me alimenta como director”.